Nuevas experiencias con los bebés
¿Cuándo podéis salir y dejar al niño con una desconocida? A veces, existe una tendencia a proteger demasiado al primer hijo. Ese es el camino seguro al agotamiento y a la frustración. Las breves separaciones no son perturbadoras, así como no son deseables las separaciones prolongadas entre los cuatro y las doce semanas de edad. El niño está elaborando una relación y, aunque no necesariamente lo demuestre, ha aprendido a esperar cierto comportamiento de vuestra parte. Ha descubierto que ciertas acciones suyas provocarán a su vez acciones de vuestra parte. Un intervalo prolongado en ese proceso en desarrollo debe ser evitado. Unas pocas horas de ausencia no tienen importan cia; un fin de semana puede tenerla.
Incluso si salís una noche (y debéis hacerlo), es importante dar instrucciones a la babysitter. Vuestra sustituta necesita saber cuáles son las normas del juego. Demostradle y decidle cómo debe responder a vuestro bebé, cómo debe tocarle, arroparle y cuidarle. Enseñadle cómo convertir una muda de pañales en un intercambio de señales. Tratad de crearle a vuestro hijo una situación que continúa incluso cuando estáis ausentes.
Considerad las posibilidades de crear un grupo de ayuda mutua en vuestro barrio, si allí hay otros padres con hijos pequeños. Una cooperativa es especialmente útil cuando pensáis salir un rato. Otros padres en circunstancias similares pueden comprender mejor vuestras necesidades y las del niño, y podéis pasarlo bien compartiendo ideas en un pequeño grupo. Asimismo, ahorraréis dinero o podréis salir más a menudo. Las cooperativas son menos útiles si tiene que haber una separación prolongada porque otra familia quizá no pueda asumir la responsabilidad de una crianza durante largo tiempo.
Aunque una separación prolongada (varios días) puede ser inesperada o fuera de programa, a veces hay emergencias. Es útil tenerlo previsto. Buscad a alguien de confianza y enseñadle vuestra forma de hacer las cosas. Dejad que el niño se familiarice con esa persona; incluso llevadle a su casa. Empezad pronto este “entrenamiento de familiaridad” de modo que si ocurre algo inesperado durante ese primer año, ya tenéis una manera de enfrentar el problema. Esto es importante para todos los bebés, Pero en especial si el temperamento de vuestro hijo requiere una atención especial. Tratad de encontrar a alguien idóneo para vuestro niño. Estudiad su actitud, su nivel de actividad y ritmo para no exponeros luego a problemas con el niño.

