
Los niños aprenden palabras de sus padres y de otra gente y las aprenden mediante la acción con esa gente y con objetos. El ping pong nuestro y la pasión son los medios principales de la evolución verbal. Las palabras se aprenden porque son usadas por la familia cada día y de distintas maneras. El bebé no aprende que un objeto se llama “muñeca” porque vosotros se lo repetís como en un ejercicio escolar. No tomáis asiento durante diez minutos cada día y le decís, “Esto es una muñeca. Ahora di muñeca”. Sin duda que no. No esperáis hasta que el niño dice “muñeca” y entonces le sonreís y le dais algo para comer como premio. El niño aprende la palabra “muñeca” cogiéndola, mirándola; la aprende cuando le pedís que os la pase, cuando se le cae o la tira o la mima, y porque vosotros la llamáis “muñeca” y por el nombre que tenga cada vez que estáis con el niño y ese juguete.
Por esa misma razón, el año que vienen lo más probable será que el niño hable de objetos mani-pulables y orientados a la acción, o de cosas con vida, en vez de objetos inmóviles como mesa, paredes, suelo, a los que siempre ha estado expuesto, pero a los que no puede manipular.
febrero 25th,2009
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Los miembros del grupo de padres necesitan compartir las formas en que crían a sus hijos de modo que queden satisfechas las expectativas que tienen todos esos niños. El salir y tener tiempo libre no afecta en nada el apego que el niño tiene con su familia y puede resultar una experiencia muy positiva tanto para la criatura como para los padres.
Pero, ¿qué hacer con el cuidado durante el día? Significa muchas horas de cuidado a cargo de un desconocido y en sitio extraño. Puede ser una necesidad si los dos padres tienen que trabajar. La primera opción tiene que ser el cuidado en la propia casa, pero esto os puede costar mucho más que poner vuestro hijo en una guardería, parvulario, jardín de infantes o en una cooperativa de padres. Tenéis que tomar muchas precauciones y analizar muy seriamente esta situación antes de dar un paso tan importante para el futuro del niño.

Cosas para hacer
La ingeniería del medio ambiente
El niño quiere moverse más en el espacio y puede alcanzar más cosas, tirar de ellas y jugar. Ya que lo más probable sea que le hayan salido uno o dos dientes, en los muebles empezarán a aparecer marcas de sus mordeduras. ¡Ni los pechos de la madre son inmunes a estos arranques! Los objetos que anteriormente terminaban en su boca añora son utilizados como calmantes de dolor o como objetos para ser mordidos. Esto significa que tenéis que volver a revisar el espacio habitacional. Revisad todo aquello a que pueda tener acceso el niño y luego determinad lo que necesita protección. Cada una de las nuevas capacidades del niño le crean el deseo de practicarla. Mediante la práctica, mejora su habilidad. Si hay libros, papeles, revistas sobre una mesa baja, se convertirán en su Objetivo. No le riñáis; retirad las cosas de ese sitio.
Alguna gente cree que la mejor manera para
3ue el niño aprenda el valor de la propiedad es ejarle cosas que pueda alcanzar, luego castigarle por haberlo hecho. Si bien es verdad que con el tiempo el niño aprende a dejar en paz ciertos objetos, también aprende que la exploración es peligrosa: los buenos libros no hay que tocarlos; los padres te pueden castigar. Y la Fuerza es un medio eficaz para dominar a la gente. ¿Realmente son éstas las lecciones que queréis enseñar a un menor de seis meses de edad? El control por medio del temor y el castigo tiene consecuencias más negativas que positivas. Mejor es seguir el antiguo consejo: “No nos dejes caer en la tentación…”