Jardín de infantes
La siguiente alternativa es un parvulario o jardín de infantes más grande, organizado según las edades de los niños, con numerosos responsables. Para este caso, valen las mismas precauciones y normas. Además, buscad una institución que tenga una orientación familiar y que agradezca la participación activa de los padres.
Si sacáis al niño de vuestra casa, es necesario que prestéis especial atención a que en el nuevo sitio haya elementos que le son familiares. Quedaos un rato acompañándole. Llevadle sus juguetes favoritos. Colaborad con los encargados de modo que sus rutinas se aproximen el máximo posible a las propias. Incluso después de que el niño parezca adaptado, aseguraos de visitar periódicamente el lugar, no solamente para que el niño os pueda ver, sino también para que vosotros podáis ver que la calidad del servicio no ha desmejorado.



