Juegos para compartir
Juegos para compartir
Ayude a los niños a aprender a compartir animándoles a jugar ¡untos. Si no, puede iniciar juegos gue supongan dar cosas a los demás.
Juegos para compartir
Ayude a los niños a aprender a compartir animándoles a jugar ¡untos. Si no, puede iniciar juegos gue supongan dar cosas a los demás.
Qué pinceles utilizar
Cuando el niño empiece a pintar, use pinceles gruesos para que vea inmediatamente los resultados. Dele pinceles de repostería, bolas de algodón, esponjas y otros materiales diversos. Déjele usar los dedos o los pies de vez en cuando. Haga un pincel alternativo con un desodorante en rollon gastado: quite la bola del cuello con una cuchara, llénelo de pintura y vuelva a poner la bola.
Por desgracia, algunos de los cuidados que requiere un niño no son agradables. Los niños se mojan y ensucian y es necesario limpiarles y cambiarlos. Pese a todos los anuncios televisivos en los que se muestra a las mujeres discutiendo alegremente qué marca de pañales hay que usar, la muda representa normalmente los, peores momentos del día. Nuestro sistema de vida requiere que el niño lleve pañales, así como todos esperamos que una casa esté limpia y en buen estado sanitario. Con todos los productos desechables, tal vez ahora la muda no sea la carga que antes era, pero el momento de la muda sigue siendo una tarea desagradable.No hay ninguna razón para que ésta no sea una actividad compartida. Un hombre tiene suficiente habilidad en los dedos como para cambiar pañales y, por más extraño que parezca, cambiar al niño lo puede aproximar no sólo físicamente, sino también emocionalmente, a su hijo. Ver a vuestro propio hijo desnudo, en especial si la muda puede transformarse en un rato de juego, puede tener un efecto poderoso y efectivo.
Cuando el niño esté despierto, podéis intentar lo siguiente: después de haber limpiado al niño y antes de ponerle los pañales, inclinaos sobre él, sonreídle y hacedle sonidos agradables en voz baja. Lo podéis acompañar por un suave masaje en la panza. Lo más posible es que el niño responda moviendo los brazos y las piernas. Entonces podéis cogerlo y tenerlo en un contacto de piel a piel, y, sujetándole la cabeza, permitidle que mire en derredor mientras lo tenéis fuertemente sujeto. Entonces podéis acomodarle sobre la superficie en que lo cambiáis e intentar intercambiar miradas. Esto convierte a la muda en una posibilidad de ping-pong y pasión. También podéis utilizar este tiempo para examinarle.
Podéis encontrar, y no os sorprendáis ni lo malinterpretéis, que vuestro niño tiene una erección. No os asustéis ni sintáis que habéis hecho algo para estimular su instinto sexual. Es un hecho natural y puede suceder durante el sueño o el baño. Simplemente está comportándose como un niño: no es depravado, ni lo sois vosotros, por abrazar y acariciar al niño.