
Proteja bien al niño
La piel del niño pequeño se daña fácilmente con el sol. Proteja siempre al niño usando cremas, ropa de algodón y un gorro.
Sea especialmente cuidadoso con la nieve y el agua, porque reflejan la luz con fuerza.
Aplíquele protección solar de factor 15 como mínimo antes de salir, y siga aplicándolo a menudo. Use cremas a prueba de agua cuando esté bañándose o jugando con agua.

En un tiempo muy caluroso, evite sacarlo al sol entre las 11 y las 15 horas, cuando el sol está más alto.
Ponga un gorro de ala ancha al bebé y ropa ligera que le tape los hombros y el cuello, como una camisa o vestido con mangas y cuello.
Tenga presente que su hijo sigue corriendo riesgo los días nublados.
Asegúrese de que el cochecito tiene una capita ajustable o parasol para dar sombra al bebé.

CONSEJOS PARA TOMAR EL SOL
Tenga al bebé a la sombra todo el rato. No lo exponga al sol. Los bebés tienen poco pigmento en la piel, así que tienen mucha menos protección que los adultos, y la exposición a los rayos ultravioleta del sol pueden perjudicarle y provocar cáncer de piel más adelante.