Ropa incendiada o en llamas
Colocar rápidamente al niño en el suelo con la parte incendiada hacia arriba y apagar las llamas con abundante agua. Arrojarla en sentido contrario a la cabeza o la cara para impedir que le lleguen y ocasione una nueva quemadura. No tirar agua si la causa de las llamas fue la electricidad o hay un tomaco-rriente cerca.
Si no hubiera agua sofocar el fuego envolviendo al chico en una manta, toalla, colcha o alfombra que no contenga nailon o material sintético; podría agravar la quemadura.
Como último recurso, cubrirlo con el cuerpo y sujetarlo bien para tratar de que no quede aire entre los dos: podría avivar las llamas.
