Hidratación
La rehidratación corta los vómitos y mejora el estado
La primera cucharadita de suero oral (de venta en farmacias) se la ofreceremos al chico antes de que haya pasado una hora desde que empezó a vomitar. “Si no la rechaza, le daremos otra a los tres minutos; y si también la tolera, se puede doblar la cantidad a los 10 ó 20, y así sucesivamente”, nos explica el doctor Héctor Escobar, gastroenterólogo.
La bebida impide que el pequeño siga devolviendo cuando ya no le queda nada dentro y aleja el riesgo de deshidratación. Así, él puede esperar en casa la hora de la consulta de su médico, aunque el proceso haya comenzado a medianoche y el pediatra atienda por la tarde. Pero si no tolera los líquidos, deberá ser rehidra-tado en un hospital.

