Niños astutos
No olvidemos que a esta edad la atención de los chicos es inestable y son muy fáciles de distraer. Cuando se encandilan con un objeto suele bastar con darles otro suficientemente atractivo para que su interés pase al nuevo. Unas llaves, una linterna, un cascabel o una campanita pueden servir para que se olviden del objeto prohibido.

