Archivos para Nacimiento primer mes Categoría

    El baño en los bebes

    El baño. Esta es otra oportunidad para un intercambio activo con vuestro hijo. La mayoría de los bebés disfrutan con el agua caliente y el contacto con las manos de los padres. Por supuesto, no les gusta el jabón en los ojos ni las toallas sobre los ojos ni nada que perturbe su visión o su respiración. Al igual que en la muda, los padres pueden y deben compartir esta rutina. También aquí son pertinentes las otras sugerencias -sonidos calmantes, contacto de piel- después de que el niño esté seco.
    Durante el primer mes, hay numerosas oportunidades en el cuidado rutinario y en momentos de vigilia del niño, no sólo para conocerle y disfrutar con él, sino también para que el niño aprenda a conocer a sus padres. Este primer mes es un período atareado para los padres y para el bebé. Asimismo, los padres aprenden mucho sobre sí mismos debido a que el niño les exige nuevas formas de comportamiento. Se trata del momento en que vuestro hijo empieza la actividad más importante de su primer año de vida: crear confianza en vosotros, en sí mismo y en el mundo.
    Responder a la individualidad de vuestro hijo y suministrarle un cuidado coherente ayudan a que todos vosotros tengáis un buen comienzo en esta relación de padres e hijos.

    Los niños se mojan y ensucian y es necesario limpiarles

    Por desgracia, algunos de los cuidados que requiere un niño no son agradables. Los niños se mojan y ensucian y es necesario limpiarles y cambiarlos. Pese a todos los anuncios televisivos en los que se muestra a las mujeres discutiendo alegremente qué marca de pañales hay que usar, la muda representa normalmente los, peores momentos del día. Nuestro sistema de vida requiere que el niño lleve pañales, así como todos esperamos que una casa esté limpia y en buen estado sanitario. Con todos los productos desechables, tal vez ahora la muda no sea la carga que antes era, pero el momento de la muda sigue siendo una tarea desagradable.No hay ninguna razón para que ésta no sea una actividad compartida. Un hombre tiene suficiente habilidad en los dedos como para cambiar pañales y, por más extraño que parezca, cambiar al niño lo puede aproximar no sólo físicamente, sino también emocionalmente, a su hijo. Ver a vuestro propio hijo desnudo, en especial si la muda puede transformarse en un rato de juego, puede tener un efecto poderoso y efectivo.
    Cuando el niño esté despierto, podéis intentar lo siguiente: después de haber limpiado al niño y antes de ponerle los pañales, inclinaos sobre él, sonreídle y hacedle sonidos agradables en voz baja. Lo podéis acompañar por un suave masaje en la panza. Lo más posible es que el niño responda moviendo los brazos y las piernas. Entonces podéis cogerlo y tenerlo en un contacto de piel a piel, y, sujetándole la cabeza, permitidle que mire en derredor mientras lo tenéis fuertemente sujeto. Entonces podéis acomodarle sobre la superficie en que lo cambiáis e intentar intercambiar miradas. Esto convierte a la muda en una posibilidad de ping-pong y pasión. También podéis utilizar este tiempo para examinarle.
    Podéis encontrar, y no os sorprendáis ni lo malinterpretéis, que vuestro niño tiene una erección. No os asustéis ni sintáis que habéis hecho algo para estimular su instinto sexual. Es un hecho natural y puede suceder durante el sueño o el baño. Simplemente está comportándose como un niño: no es depravado, ni lo sois vosotros, por abrazar y acariciar al niño.

    Bebes aprendiendo por medio de las miradas

    Aprendiendo por medio de las miradas. Vuestro niño se pasa un tiempo en estado tranquilo o de vigilia activa. Este es un buen momento para los abrazos, para hablarle o para pasearlo en brazos. También es el momento para establecer contacto de miradas. Los bebés aprenden mucho de mirar, de modo que dadle objetos que pueda observar. Podéis poner pinturas coloridas en las paredes. Poned (a distancia prudencial) un móvil sobre la cuna ya que el niño tenderá a seguir sus movimientos, al menos durante breves momentos. Los bebés parecen preferir líneas precisas y el vuestro puede disfrutar más viendo retratos de rostros más que de objetos informes aunque sean coloridos. Pero no exageréis: si le cargáis demasiado las tintas, es posible que el niño bloquee esa actividad visual volviendo al sueño.
    Cuando lleváis al niño en brazos, aseguraros de que él o ella puede observar el medio ambiente. El modo de llevarle debe permitir la comodidad, el contacto físico y la visibilidad. La mejor manera es en brazos o en uno de esos nuevos sillines de lona suave. Sin embargo, algunos bebés, cuando están abrazados y cómodos, se ponen soñolientos y no tienen tiempo para mirar nada. Si notáis esto, quizás podéis utilizar el tipo de carrito separado de vuestro cuerpo o de otra clase, pero en el que vuestro bebé permanezca despierto.
    La forma de conseguir una mezcla de contacto corporal y de estado de vigilia es algo sumamente personal. Una vez más, vosotros sois los más agudos observadores de vuestro niño. Los bebés necesitan tanto el contacto como poder mirar. Pero algunos en momentos determinados del día pueden preferir que los miréis sin tocarlos.
    El tiempo de vigilia os ofrece innumerables oportunidades para empezar un juego o establecer un contacto con el niño. Los otros momentos -de alimentación, de llanto, de muda- requieren que vosotros respondáis al niño. Ahora vosotros podéis tomar la iniciativa y el niño disfrutará reaccionando ante ella. Podéis coger al niño, sonreírle, hablarle, acariciarle, mecerle. Este es el momento para nuestro ping-pong y para la pasión, independientes del puro cuidado. Tan sólo debéis aseguraros de que la reacción del niño os demuestra que la diversión es mutua.
    Durante este estado tranquilo y alerta, el niño también puede divertirse. Por esa razón, son útiles las pinturas o imágenes y los móviles. Dentro de pocos meses, el niño hará sonidos de placer estando solo. Al igual que vosotros, el bebé necesita una mezcla de tiempo social y de tiempo íntimo. La presencia constante no es ninguna ayuda.

    El sueño en los bebes

    El sueño. Cuando la gente os dice que los bebés duermen dieciséis horas al día, eso no significa que lo haga vuestro niño ni tampoco os indica cómo será su ciclo activo. También hay diferentes estadios de sueño: de sueño profundo a casi despierto. Los bebés pueden abrir los ojos mientras duermen y vosotros podéis confundir esto con un estado de vigilia. Lo mejor es suponer que si el niño está despierto y os necesita, ella o él os lo hará saber.
    La principal preocupación es la seguridad. Una cuna debe tener barrotes lo suficientemente estrechos o juntos como para que no le pueda quedar atrapada la cabeza al bebé. No atéis un chupete ni ningún otro objeto alrededor de su cuello. No pongáis en la cuna ni atéis a la cuna ningún objeto que accidentalmente pueda ser tragado o que pueda atragantar o sofocar al niño. Recordad que los bebés se mueven y patean durante el sueño activo. Si bien, por lo general, un bebé intentará de forma automática liberar la cara de una manta sofocante, ésta aún representa un peligro. Si la cuna es segura y no oís al niño, podéis suponer que todo está en orden. Esto os permite hacer lo que tengáis que hacer, u os permite el descanso. Si todo está en calma excesiva, podéis sentiros ansiosos. Un examen visual es suficiente. Todo está en orden si el bebé se mueve o hace caras, chupetea o lame, o incluso si ocasionalmente parece sorprendido. Agradeceréis las oportunidades para descansar. El sueño se transforma en algo inapreciable. No interrumpáis el del bebé o el vuestro si no hay necesidad de hacerlo. Si la respiración del niño os parece irregular, o si su cara parece distinta a la habitual, entonces podéis realizar un examen más a fondo o hacérselo saber al médico.

    Nuestro niño sigue llorando

    Todo debe ser hecho con moderación. No podéis usar siempre la norma de los noventa segundos y a veces parece que pese a todo lo que hacéis, vuestro niño sigue llorando. No os preocupéis si ocasionalmente ocurre esto. Es natural que así suceda porque tiene que haber momentos en que no tengáis el mismo ritmo que el niño. Recordad que vuestro niño de menos de un mes de vida está más influenciado por lo que sucede bajo su piel que por todo lo exterior. Vosotros actuáis más como gente que responde que como gente de iniciativa. El niño no os conoce ni sabe que vosotros tratáis de cuidarlo; de modo que no está tratando de molestaros, sino simplemente de satisfacer sus necesidades corporales.
    Si no podéis hacer callarle, haced que vuestro cónyuge lo intente (de cualquier modo, tenéis que turnaros) en caso que los dos estéis en la casa. Algunos bebés son difíciles de comprender y no podéis saber con facilidad lo que les está ocurriendo. Quizás, vuestra forma de responderle es lo que le provoca. De cualquier modo, no tratéis de convertir esto en un certamen. Otra persona cualquiera en un momento determinado puede estar más tranquila y el bebé darse cuenta de ello. Retirarse y poner un reemplazante debe ocurrir antes de que os sintáis que empezáis a enfadaros con vosotros mismos y con el niño.
    Parte de lo que estoy diciendo presupone que los dos miembros de la pareja son activos en el cuidado del hijo. Pueden ocuparse los dos, pero no existen normas que deben seguir uno y otro miembro. Eso convierte al hijo en una pelota de juego que se disputan dos equipos rivales. Un padre, o una madre, necesita ayuda, necesita tiempo libre, necesita el apoyo físico de su pareja. Cuando el bebé llora y la vida parece abrumadora y hay poca energía y malhumor, no es el momento idóneo para fijarle roles al padre y la madre. No convirtáis el llanto de vuestro hijo en una batalla lacrimógena.

    Todo bebé recién nacido tiene que aprender acerca del mundo

    Conciencia del mundo. Ciertamente, todo bebé recién nacido tiene que aprender acerca del mundo de las personas y de los objetos. Algunos, sin embargo, parecen tener más conciencia de cuanto les rodea que los demás. Algunos parecen recibir más influencia de lo que les sucede en sus propios cuerpos. En el primer mes de vida, todas las principales actividades del niño están vinculadas a exigencias corporales de subsistencia: alimentación, sueño, calor y evacuación describen la rutina diaria, o de hora a hora. Pero encima de todo esto, el bebé está aprendiendo a conoceros a vosotros y al mundo, aunque no pueda distinguir a la gente ni realmente “pensar”.
    Hay varias maneras en que difieren los niños en el proceso de aprender a conocer el mundo. Ya hemos mencionado lo de la predisposición a lo nuevo, pero los bebés también difieren en lo fácil o difícil que les resulta ajustarse a los horarios y rutinas de sus padres. Son diferentes entre sí en sucapacidad de permanecer con algo -de perseverar-y difieren en lo fácil o difícil que resulta distraerlos, nacerles cambiar la atención de una actividad a otra.
    La mezcla de todas estas diferencias en vuestro niño  nivel de actividad, ritmo, intensidad, modo de ser y lo demás es otra prueba de su condición de ser único. Las características del niño en cada una de estas áreas de diferencia se os volverán visibles, y en los siguientes dos meses, se agudizarán aún más las diferencias.
    A medida que vais conociendo estas características regulares de sueño, reacción ante los acontecimientos, alimentación, modo de ser, podéis no sólo ajustar vuestras opiniones y acciones para que estén en consonancia con ellas, sino también para estar alertas ante los cambios que se pueden producir en las características, ante las señales de que el bebé no se comporta normalmente. Los cambios pueden deberse a presiones o infecciones y puede ser una señal para consultar al médico o para vigilar más de cerca lo que vosotros estáis haciendo

    Primer mes del bebé

    Adelante y atrás. ¿Cómo os sentís ante situaciones nuevas? ¿Eres una osada siempre lista para lanzarte en la nueva situación? ¿O permaneces a la expectativa hasta haber dominado la situación? ¿Evitas lo nuevo y generalmente sólo te sientes bien con lo ya conocido? Si bien parte de tu comportamiento ha sido influenciada por tu experiencia, algo de esta actitud de ir hacia delante o retroceder estuvo presente en el primer momento de tu vida. También tu niño revela muy pronto una tendencia a acercarse a lo nuevo o de evitarlo. Quizás esto no sea fácil de ver en el primer mes, pero lo será en cuanto se introduzca al niño a nuevas comidas, gente nueva y nuevos objetos y juguetes. La reacción puede ser leve o vigorosa, pero los padres se darán cuenta. Una de las primeras reacciones observables del bebé es con respecto a los baños.
    El estilo de vuestro bebé crecerá en importancia después del primer mes y haré algunas sugerencias sobre este tema.
    Que’ es la felicidad. Los niños difieren de modos de ser. Algunos practican los murmullos, las sonrisas y un poco después, las risas, mientras que otros parecen tristes y tienden más a llorar o a estar molestos. No cabe duda de que es más fácil convivir con el niño feliz y quizás vosotros querréis pasar más tiempo con él porque es divertido. Si el niño no es tan feliz, vosotros podéis tender a no ser felices como reacción, a preocuparos más del niño, a dejar que llore a pleno pulmón o a encontrar mañeras de poner cierta distancia entre vosotros. Eso es natural. Pero probablemente, el niño infeliz o molesto necesita vuestra respuesta positiva más que el niño feliz. De modo que vosotros debéis auscultar vuestros propios sentimientos y aprender a no enfadaros: vuestro niño no llora o molesta a propósito para enfadaros. Debéis ayudarlo a estar cómodo. Aquí es donde puede servir la pasión, en especial mecer, abrazar con contacto de piel y cantar o hacer sonidos rítmicos. Tal vez eso no haga “feliz” a vuestro niño, pero os dará a ambos la oportunidad de pasar un momento agradable. También os puede ayudar para controlar vuestros propios sentimientos. Paciencia, perseverancia y pasión de parte de los padres conforman la actitud positiva.

    Durante el primer mes del bebé

    Durante el primer mes, adaptarse al ciclo del niño en vez de esperar que el niño se ajuste al vuestro, ayuda a construir el principio de la confianza que el niño pueda depositar en vosotros como personas de quienes puede depender. ¡No se trata de que vuestro bebé sepa quiénes sois! Lo único que saben los bebés es que la vida es cómoda; hay cosas que suceden para llenar la barri-guita o para secar las humedades sin tener que llorar o chillar demasiado en la espera. Adaptarse al ritmo del bebé no es “malacrianza”, sino ser responsable. Esta normativa os resultará transparente si la seguís. Os es más fácil seguir el ritmo del niño que tratar de que el bebé siga el vuestro.
    Intensidad. Algunos nos tomamos las cosas con más energía que otros. Algunos bebés lloran más fuerte, maman con más fuerza, empujan más, agarran más, simplemente parecen poner más en el asunto que los otros niños. Probablemente, como en la mayoría de las cosas, un camino intermedio -a mitad de camino entre lo muy intenso y lo pasivo- es el que más facilita la convivencia con los bebés. Un niño “problemático” puede sólo ser más intenso de lo que uno espera -y puede agotar vuestra propia energía-, o puede no responder a vuestros esfuerzos: no ser lo suficientemente intenso.
    ¿Qué se puede hacer? Realmente no se puede cambiar la intensidad de respuesta del niño; tenéis que aceptarla tal cual es. Si bien al principio, no-tais que el niño reacciona vigorosamente a la alimentación, las mudas y los juegos y que se poneenrojecido y molesto antes de hacer sus necesidades, tal vez podéis tener una actitud más tranquila. Vuestra calma facilitará que la relación sea más serena, aunque no reducirá necesariamente la intensidad de respuesta de vuestro niño.

    El temperamento de los bebes

    El temperamento.
    Nivel de actividad. Quizás la forma más fácil de ver cuánto difieren los recién nacidos es comparar’ vuestro niño con los otros presentes en la maternidad. Los bebés difieren en la forma de moverse, en cómo se llevan los puños a la boca, en los movimientos que hacen al dormir, en el ritmo respiratorio, y en el vigor y ritmo con que maman. No se trata de que una forma o ritmo de hacer estas cosas sea “mala” y que haya otro “bueno”. Lo importante es que el propio ritmo de actividad de un niño afecta las exigencias que ese niño os puede llegar a hacer. Si sumáis todo esto a vuestro propio ritmo de actividad, entonces podréis saber lo que necesitáis vigilar. Puedes ser una persona tranquila y metódica y tener un bebé vigoroso y activo, o viceversa. Si eres una persona de una actividad rápida y siempre puntual, un bebé de actividad lenta puede tener problemas en ajustarse a tu estilo.
    Observad el comportamiento del bebé cuando está en casa con vosotros. Aún se está acostumbrando a estar en el mundo y su comportamiento es incoherente tanto en su estado tranquilo y despierto como inmediatamente después de alimentarse. El ritmo de actividad durante el sueño parece ser más estable. Vosotros podéis observar de cerca lo que ya habéis observado en la clínica.
    El ritmo está involucrado en todo esto. Cada uno de nosotros se comporta mejor a ciertas horas del día que en otras, y todos necesitamos más o menos sueño de lo que necesitan nuestros amigos. Estas diferencias aparecen muy pronto. Y las podéis comprobar en vuestro bebe. Hay tres ciclos princi-
    Cales: sueño-despertar, hambre y evacuación. Si ien existen promedios y el niño denominado típico duerme unas dieciséis horas al día en las primeras semanas de vida, ningún bebé está ajustado a ese promedio. Vuestro niño tendrá su propio ritmo para cada ciclo.

    Cada bebe es único en su especie

    Único en su especie
    Sois bien conscientes de que jamás ha existido un niño absolutamente idéntico al vuestro. Eso es verdad debido a cómo funciona la biología humana. Cada uno de nosotros es especial, no sólo por nuestra constitución genética, sino también por el cuidado y las condiciones prenatales y lo sucedido durante el parto. ¿Cuáles son algunas de las maneras por las que podéis ver esta cualidad de único, aparte de lo obvio de las huellas digitales y otras pistas de novelas de detectives?

←Anterior   
Todas los artículos publicados en http://fotos-bebes.net/ son extraidos de otras webs y publicaciones viejas, la mayoria enviadas por nuestros visitantes, si alguno viola los derechos de autor, nos lo puedes comunicar a fotosbebes.net@gmail.com y sera removida a la brevedad, desde siempre Muchas Gracias!