
Mareos vertigos
Si su hijo se pone pálido y silencioso, pare el coche. Dele una bolsa de plástico para que vomite, si es necesario.
Tenga una reserva de bolsas de plástico en el coche, toallas húmedas para limpiar al niño (y una muda de ropa) y algo para que se le quite el mal sabor.

Si su hijo quiere picar algo durante el viaje, dele galletas o una bebida de glucosa.
No se ponga nerviosa. Los niños enseguida captan los estados de ánimo de los padres y eso puede volverlos aprensivos y más propensos a marearse. La excitación y la aprensión influyen a los niños, que suelen sufrir más a la ida que a la vuelta de un viaje.

PREVENIR EL MAREO EN COCHE
Algunos niños tienen más tendencia a marearse en el coche. A la mayoría se les pasa cuando crecen, pero hay formas de minimizar este riesgo:
Pida al médico que le recete un fármaco.
Mantenga ocupado al niño.
No dé a su hijo comida fuerte o grasa horas antes de salir.