Lagrimal tapado en bebes
Un día después del nacimiento aparece en muchos bebés una leve infección en los ojos, causada probablemente por un lagrimal inmaduro u obstruido, que puede provocar a su vez infecciones lacrimales frecuentes. El trastorno afecta a uno o a ambos ojos.
Las lágrimas -necesarias para que los ojos permanezcan húmedos y limpios- se renuevan cada cierto tiempo y, una vez cumplida su función, se desplazan hacia las fosas nasales a través de los conductos lagrimales, ubicados en los bordes de los párpados inferiores, junto a la nariz. Cuando el conducto está obstruido, las lágrimas no pueden eliminarse a medida que se van formando y se acumulan dentro del párpado inferior. Si el chico se frota los ojos con las manos, las secreciones pueden infectarse y los ojos se llenan de lagañas y costras.
El trastorno puede durar varios meses y se resuelve por sí solo en el 80 por ciento de los casos, pero es molesto y requiere una higiene muy estricta (hay que retirar las secreciones con una gasita esterilizada y poner un colirio con antibiótico prescrito por el pediatra). En los casos difíciles, el médico dilata el lagrimal con una sonda estrecha e irriga la zona con suero fisiológico. La técnica se realiza entre los seis y los doce meses.

