
Advertencia.
No intente estirarle una extremidad si la tiene doblada o curvada.
No toque una herida abierta. Si tiene una herida abierta o si el hueso sobresale de la piel, tápelo con un vendaje esterilizado.
No dé comida ni bebida al niño, porque podría necesitar anestesia general.

Lleve al niño al hospital más cercano si alguien puede sujetar al niño mientras usted conduce, si no es así llame a una ambulancia.

Sujete las articulaciones arriba y abajo de la zona afectada con las manos para impedir que la lesión empeore.
Para sujetarlo mejor ponga un brazo afectado en un cabestrillo, inmovilice una pierna atando rodillas y tobillos. Sujete la juntos.

Huesos rotos.
A veces los juegos bruscos acaban en huesos rotos. Los niños tienen más tendencia a las fracturas en las que los huesos se doblan más que romperse, y en las que el daño en la piel es mínimo. Sospeche de una fractura si su hijo no puede mover con normalidad la zona afectada sin dolor; si tiene laceraciones o inflamación alrededor del lugar de la lesión, o si la zona parece deformada.