
■ No reventar vesículas o ampollas ni tocar la zona afectada.
■ No aplicar cremas, lociones ni productos caseros sobre el área quemada.
■ No cubrir la quemadura con algodón o prendas sintéticas o que desprendan hilachas.
■ No tirar agua sobre zonas no afectadas cuando la quemadura fue por un químico.
■ No intentar despegar la ropa que pudiera haber quedado pegada por las llamas.
■ No enfriar demasiado al niño con el agua en las grandes quemaduras; podría producir un descenso de la temperatura agravado por la pérdida del líquido que trazuma por las heridas.
Se quemó
■ Ante una quemadura leve lo primero que hay que hacer es sumergir la zona afectada bajo el chorro -no muy fuerte- de agua fría. De ese modo, se quita el calor y el dolor de la piel.
■ Sacarle la ropa ajustada, anillos y pulseras ya que la zona afectada se inflamará.
■ Si aparece una ampolla cubrirla con una gasa (hay algunas especiales, embebidas en cremas apropiadas para quemaduras) o con una tela limpia, hasta que la zona sea evaluada y tratada por el pediatra. Las ampollas no deben romperse, ya que ellas protegen de infecciones mientras crece la nueva piel.

La quemadura solar es una inflamación de la piel causada por una exposición excesiva al sol. La mejor cura es la prevención y necesitará ser estricta con el niño porque él no se da cuenta del peligro. La piel de los niños es muy sensible a la luz solar, más que la de los adultos, y corre el riesgo de daños a largo plazo. Debe ir con cuidado con exponer los niños al sol a cualquier hora.
Prevenir la quemadura solar es mejor que tratarla. Proteja las partes expuestas de la piel con una crema solar de un factor 30 por lo menos unos 20 minutos antes de salir. Vuelva a aplicar al menos cada dos o tres horas y cada vez que su hijo haya estado en el agua.
Tape siempre al niño con un sombrero de ala ancha y vístalo con ropa ligera y holgada que le cubra los hombros y el cuello, como una camisa con mangas y cuello. Compruebe que el cochecito tiene una capota ajustable o sombrilla con la que dar sombra al bebé. Si el sol es muy fuerte, es mejor tener al niño dentro, especialmente entre la 1 y las 3 de la tarde, cuando el sol está más alto. Recuerde que su bebé también corre riesgo con los rayos ultravioletas en los días nublados del verano.
Si por casualidad el bebé se quema, la loción de calamina es muy refrescante, y el paracetamol infantil aliviará mucho la irritación de la piel y le bajará la temperatura. Si el bebé está inquieto y enfermo, tómele la temperatura; si es elevada, puede significar un golpe de calor y debe acudir al médico inmediatamente. Si deseas tener mas noticias sobre bebes y embarazos te recomendamos este sitio embarazo sintomas.

No deje que corra presa del pánico porque esto alimentará el fuego. Échelo en el suelo con la parte en llamas arriba. Envuélvalo en una manta de lana gruesa o un abrigo para apagar las llamas. No use nunca nilón.
Hágalo rodar por el suelo para apagar las llamas. Rocíelo con agua o con un liquido no inflamable.

Ropa en llamas.
Si la ropa del niño arde, debe impedir que se mueva. Cualquier movimiento rápido puede avivar las llamas.

Tratamiento de quemaduras Advertencia
• No toque la zona afectada o intente romper las ampollas que se forman.
• No ponga lociones o grasa en la zona.
• No pegue vendajes adhesivos a la herida.
• No tape la herida con un vendaje o un trapo que se deshilache.
• No quite nada que esté pegado a la herida: puede causar más daño a la piel e iniciar una infección.
• No enfríe demasiado al niño, porque podría causarle hipotermia.

Retire o corte la ropa quemada, los zapatos o la bisutería antes de que el tejido dañado empiece a hincharse.
Tape la herida con gasa esterilizada para protegerla de la infección. Una bolsa de plástico limpia es un buen vendaje si no tiene nada más a mano.
Llame al médico o a una ambulancia. Quizá tenga que aplicar el tratamiento de shock. Si pierde la conciencia.

Quemaduras tratamiento.
Refresque la zona con agua fría sobre la parte afectada del cuerpo durante diez minutos. Si no tiene agua puede usar otro liquido frío como la leche.

Grado de quemaduras.
Se describen según el daño de la piel. Las quemaduras de primer grado son las menos serias y pueden ser causadas por una salpicadura o por tocar una superficie muy caliente. Las de segundo grado son más graves y se forman ampollas llenas de líquido. Las quemaduras de tercer grado son muy graves: todas las capas de la piel, incluidos posiblemente los nervios, están dañadas, y la pérdida de líquido es elevada debido al afinamiento de la piel. Llame al médico en cualquier caso. Si la quemadura es grande, o profunda, lleve al niño al hospital.