Alimentar bebes
Alimentar bebes
Cuando el bebé esté destetado, necesitará comer alimentos infantiles, una cuchara de plástico y una taza con boquilla. Puede darle la comida directamente del tarro, pero si no se lo acaba debe tirar lo que sobra.
Alimentar bebes
Cuando el bebé esté destetado, necesitará comer alimentos infantiles, una cuchara de plástico y una taza con boquilla. Puede darle la comida directamente del tarro, pero si no se lo acaba debe tirar lo que sobra.
Salidas familiares
Al niño le encantará salir con sus padres y disfrutará del cambio de escenario, aunque no entienda bien lo que está pasando.
Salir a pasear
Salir a pasear con el bebé por el parque en su cochecito es un buen ejercicio para usted, además de ser divertido y estimulante para él.
CONSEJOS PARA PINTAR
• Compre pintura en polvo y mezcle la cantidad que necesite; compre solo azul, rojo, amarillo y blanco.
• Guarde la pintura en pequeños tarros de plástico, preferiblemente del tipo que no salpica, que tiene un agujero en la tapa para el pincel.
• Las hueveras de plástico son una paleta de pintor difícil de volcar para el niño.
• Para espesar la pintura en polvo sin usar más polvo añada almidón líquido.
• A los niños les gusta hacerse la pintura; para eso ponga un poco de almidón líquido en un recipiente y dele unas botellas de colorante alimentario. Añadan la cantidad necesaria para obtener el color que desean.
• La limpieza es más fácil si añade un poco de detergente a los pinceles.
• Puede hacer pintura que se pegue a una superficie brillante, como un vidrio o una lámina de aluminio, mezclando unas gotas de colorante alimentario y una yema de huevo con detergente en polvo.
• Si compra para su hijo rotuladores o lápices de colores, asegúrese de que son gruesos y sólidos, porque son más fáciles de manejar.
• Coja un buen bloque de goma sintética o poliestireno y corte agujeros de distintas formas. Encaje las botellas, pinceles y botes del niño dentro. Así no se volcarán.
• Un cubertero es un buen lugar para guardar botes y pinceles.
• Ponga el papel de dibujar en un dispensador de papel de cocina y clávelo en la pared en el rincón creativo.
• Guarde los periódicos viejos para proteger el suelo, o use un mantel de plástico.
Cuando le leéis, aseguraos que está cómodo en vuestra falda, puede doblar las páginas (no os preocupéis que sea de izquierda a derecha, eso ya llegará), y que esté relajado. Pasad tanto tiempo en una página como paciencia e interés tenga el niño. No tenéis que terminar el libro. No es una lección. Cuando empieza a moverse o le da sueño u os hace saber de cualquier manera que ya ha tenido suficiente, dejad de leerle. Lo que buscáis es que el niño relacione la lectura con vosotros como experiencia agradable. No le estáis enseñando a reconocer palabras a un niño de nueve a doce meses de edad; le estáis creando una experiencia agradable y la memoria de que los libros pueden disfrutarse.
Todo lo que hagáis juntos, lo debéis disfrutar las dos partes. Debéis mostrar cariño y el ritual debe capacitarle para pasar a un sueño agradable.
Si trabajáis y el niño está en una guardería o parvulario o con una persona a su cargo, es esencial que cada día encontréis un poco de tiempo para jugar con él. Por desgracia, quizás sea necesario planearlo de antemano, pero debe hacerse. Esto es verdad tanto para el hogar de un solo padre como de una pareja. El niño necesita un tiempo de alta calidad y de juego cara a cara con sus padres. Vosotros también lo necesitáis. Hay un poema de Longfellow que empieza:
Entre la oscuridad y el día, Cuando empieza la noche a ponerse, Hay una pausa en las ocupaciones del día Que es conocida como la Hora de los Niños.
En este punto, las ideas mencionadas pueden brindar pistas sobre qué hacer y cómo hacerlo. Pero también usad vuestra imaginación y creatividad. Hay muchas maneras de jugar eficazmente con el niño. Estas incluyen:
1) haciendo ping-pong con palabras, tonos de voz y gestos que centren su atención
2) brindando información al niño sobre lo que está sucediendo y lo que se puede esperar;
3) haciéndole saber cuándo está jugando bien;
4) respondiendo a los cambios en el juego que inicie el niño;
5) manteniendo la diversión;
6) no alargando el juego cuando está claro que el niño está listo para otra cosa.
Primero, por supuesto, es el cuidado diario. Estas ocasiones pueden y deben ser usadas para jugar. También pueden ser usadas para el afecto: sonrisas, caricias, palabras, etcétera. Se las puede usar para charlas: descripciones, clasificaciones, exclamaciones. Todo esto debe ser informal, sin tensiones y natural; no planificado, ensayado o estructurado. Mucho amor y aprendizaje tienen lugar durante las rutinas normales de la crianza.
Un segundo momento es el tiempo de juego. Esto puede ocurrir a horas intempestivas del día y generalmente dura pocos minutos. Normalmente, el bebé lo inicia al acercarse a vosotros. Es el momento para enseñarle a hacer cosas, para nuestro ping-pong, para echarse en el suelo y jugar con el niño.
Actividades de adultos y niños
Si los padres están en la casa durante el día con el niño, hay muchas oportunidades de interacción. Durante la mayor parte del día, la madre (o padre) y el niño hacen cosas separadas aunque estén en la misma habitación. Ser padre o madre no significa sofocar con la presencia; la calidad de la relación padres-hijos es más importante que la cantidad de tiempo y acción.
Pero nay tres momentos esenciales cuando los padres y el niño pueden disfrutar mutuamente y compartir experiencias.
Vuestro niño se pasará casi la mitad de su vida activa durante el día mirando objetos y jugando con ellos, de modo que vosotros querréis estar seguros de que son interesantes, fáciles de manejar y seguros. Las cajas, por ejemplo, pueden ser golpeadas, apiladas, usadas para esconder cosas, 1 enadas y vaciadas. A los bloques se los puede morder, poner juntos uno arriba de otro u horizontalmente, derrumbados para que hagan ruido y usados de mil maneras inventadas por el niño. La calidad de los buenos materiales son firmeza, seguridad y multiplicidad de usos. El colorido y la complejidad no son necesarios. La madera es mejor que el plástico; diseños simples son mejores que los complicados. Lo que es importante es que aguanten un uso vigoroso y frecuente.
El asunto aquí es aprender por medio de la acción. ¿Qué significa esto si nos referimos a la televisión o a la radio? Lo que dije anteriormente, también tiene en este punto su aplicación: olvidaos de ellas como aparatos que puedan ofrecer oportunidades de aprender algo al niño.