
El niño enfermo.
Pero cuando el niño esté cansado, es hora de meterlo en la cama. No le deje solo. Pase a verle a intervalos regulares (cada media hora) y busque un rato para quedarse a jugar, leerle un cuento o hacer un rompecabezas. Si tiene más hijos, anímelos para que hagan lo mismo. Si se duerme, tóquelo para asegurarse de que no está demasiado caliente.

Tampoco hay nada sacrosanto en los dormitorios. Una de las medicinas más poderosas es verla y oírla a usted y la tranquilidad que le aporta, de modo que un niño enfermo estará mucho mejor solo por estar cerca de usted. Si es posible, coloque un sofá o un sillón cómodo en la habitación en la que está para que pueda quedarse con usted. Así, el niño tendrá la oportunidad de ver, hablar y distraerse con cualquiera que vaya a la casa en lugar de estar aislado del resto de la familia en su dormitorio.

¿Debe estar en la cama?
A menos que el médico diga otra cosa, es mejor confiar en el sentido común y en la inclinación natural del niño. Si quiere estar levantado, déjelo. Aunque tenga fiebre, déjele estar levantado si le apetece. Sin embargo, procure que tenga siempre bebidas para que no se deshidrate, que descanse cuando está cansado y que la temperatura de la habitación sea constante y cálida.

Enfermera niños.
A menudo no es la compañía de la madre lo que desean, sino el contacto físico con ella. Los bebés enfermos necesitan más cuidados, caricias y afecto de lo normal. Si le está dando el pecho, probablemente verá que el bebé quiere más tomas de consuelo. Debe procurar dárselas.

Ser la enfermera de niños.
Pocas madres se librarán de tener que hacer de enfermeras de vez en cuando: todos los niños enferman alguna vez. Sin embargo, las madres son enfermeras excelentes porque ponen la salud y el bienestar de los niños por delante de cualquier otra cosa. Muchos niños se apegan a las madres cuando están enfermos y quieren estar con ellas todo el rato.

Observe, escuche y sienta señales de respiración. Busque movimientos en el pecho y el abdomen óe su hijo; escuche cualquier sonido de respiración e intente sentirla en ía mejilla.
Si no respira, hágale la respiración artificial. Si hay alguien con usted, pídale que llame 3 una ambulancia, Si está sola, hágale la RCP durante un minuto y llame a una ambulancia.

Aplicar primeros auxilios en niños y evaluar a un niño
Descubra sí su hijo está consciente dándole golpecitos en el hombro. Llámele por su nombre. Si no responde, pida ayuda.

Evaluar al bebé de menos de un año.
Averigüe si el bebé está consciente llamándolo por el nombre y golpeándole la planta del pie. Si no responde, pida ayuda.
Abra la vía respiratoria levantando la barbilla con un dedo y echándole la cabeza atrás.

Para un bebé de menos de un año.
1 Coloque a su hijo boca abajo sobre su antebrazo, manteniéndole la cabeza baja y sosteniéndole la cabeza flos hombros con una mano. Dele cinco golpes secos entre los omóplatos con la base de la mano.
2 Dé la vuelta al bebé y mírele la boca. Si ve la obstrucción, sáquela con los dedos, pero no se los meta por la garganta.
3 Si los golpes en la espalda no funcionan, coloque dos D dedos en la parte baja del esternón ydele cinco empujones hacia abajo. Vuelva a mirarle la boca.
Si la obstrucción no se ha despejado, repita los pasos 1 y 2 tres veces, y llame a una ambulancia. Siga repitiéndolos hasta que llegue la ayuda, o mientras el bebé siga inconsciente.

Primeros auxilios para niños.
Asfixia
Si su hijo se ahoga con algo de comer, las vías aéreas pueden estar bloqueadas, no le entrará oxígeno en los pulmones y podría perder la conciencia. Si la obstrucción es ligera, podrá toser, llorar y respirar; si es grave, no podrá toser, respirar ni emitir ningún sonido. La respiración normal puede volver si pierde la conciencia y los músculos se relajan. Si no respira, empiece a reanimarlo.