Juegos para niños
Cuando le leéis, aseguraos que está cómodo en vuestra falda, puede doblar las páginas (no os preocupéis que sea de izquierda a derecha, eso ya llegará), y que esté relajado. Pasad tanto tiempo en una página como paciencia e interés tenga el niño. No tenéis que terminar el libro. No es una lección. Cuando empieza a moverse o le da sueño u os hace saber de cualquier manera que ya ha tenido suficiente, dejad de leerle. Lo que buscáis es que el niño relacione la lectura con vosotros como experiencia agradable. No le estáis enseñando a reconocer palabras a un niño de nueve a doce meses de edad; le estáis creando una experiencia agradable y la memoria de que los libros pueden disfrutarse.
Todo lo que hagáis juntos, lo debéis disfrutar las dos partes. Debéis mostrar cariño y el ritual debe capacitarle para pasar a un sueño agradable.



