Actividades para niños pequeños
Aquí entran a funcionar las diferencias de sexo. El padre, al contrario que la madre, es propenso a jugar con el niño de manera violenta y sumamente activa. La mayoría de los niños disfrutan con ello: se ríen, chillan y gritan, pero esas actividades son distintas del ping-pong. Aquí el padre es el actor; el niño es el reactor. A veces, el niño trata de continuar con esa clase de juegos: se sigue moviendo sobre la rodilla una vez que uno ha dejado de moverla. Pero aunque es divertido, esta actividad vigorosa puede excitar en demasía al niño activo. Tenéis que equilibrar estos juegos excitantes con el ritmo activo del propio niño. Los niños necesitan una mezcla de experiencias. Y esa mezcla tiene que ajustarse a lo que realmente necesita el niño.


lindo
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